EL TIEMPO

 

 

El tiempo es el único invitado a esta tertulia

diurna.

Quizás la conserje, en un acto póstumo,

abra aquella puerta

por la que el viento ha de colarse,

simulando ladrar.

Mas tú, bienaventurado, te despojarás

finalmente

de tu sombrero de fieltro. Y con un gesto

simple y breve:

apagarás con ademán despectivo

los cirios soñolientos.

 

 

              *

 

 

 

 

 

 

CARCASSONNE

 

                                                        a Joë Bousquet

 

Ahora sí que no nos resta más que la vida,

y unas cuantas monedas

para perennizar este suplicio.

 

Las palabras forman parte del contexto.

 

La mudez es agradable cuando sólo la saliva

la sentimos desvanecerse cual un frío desgarro

en la garganta,

provocándonos espanto

al ver estampado en un periódico

el cándido semblante del asesino.

 

Yo interrogo la estatura de la piedra,

su paciente arquitectura cristalina, y a hurtadillas

percibo su presencia en forma de racimo

sobre un flanco

de esta antigua ciudad de Carcassonne: la

campana.

 

Esa oscura

nitidez

de jade oculto, templo de amenazas en comparsa.

 

                                          

                                                         *

 

 

EL PARAGUAS ROJO

 

 

arriban a este puerto cansados trasatlánticos

y hendidos en la proa desertan ante el vino

y abócanse a los vasos recios hombres

con barbas pusilánimes

 

son viejos marineros que acódanse a la barra

confiados como mástiles

y beben vino a sorbos al son de una guitarra

 

sois bravos marineros murmuran las rameras

buscando ser amadas

oh rojas jarreteras!

y caen rojos guantes ya ebrios sobre el suelo

y glúteos que se abren

agólpanse en un sexo

 

las copas en las mesas conservan sus latidos

de copas postergadas

al son de una guitarra y en fin los marineros

de un barco de otros puertos

exploran nuevas aguas al son de una guitarra

 

sois bravos marineros

la noche ya se acaba!

                                                   

 

 

              

© Patricio Armando Sanchez, Copyrigth-France

 

 

EL TIEMPO

 

 

El tiempo es el único invitado a esta tertulia

diurna.

Quizás la conserje, en un acto póstumo,

abra aquella puerta

por la que el viento ha de colarse,

simulando ladrar.

Mas tú, bienaventurado, te despojarás

finalmente

de tu sombrero de fieltro. Y con un gesto

simple y breve:

apagarás con ademán despectivo

los cirios soñolientos.

 

 

              *

 

 

 

 

 

 

CARCASSONNE

 

                                                        a Joë Bousquet

 

Ahora sí que no nos resta más que la vida,

y unas cuantas monedas

para perennizar este suplicio.

 

Las palabras forman parte del contexto.

 

La mudez es agradable cuando sólo la saliva

la sentimos desvanecerse cual un frío desgarro

en la garganta,

provocándonos espanto

al ver estampado en un periódico

el cándido semblante del asesino.

 

Yo interrogo la estatura de la piedra,

su paciente arquitectura cristalina, y a hurtadillas

percibo su presencia en forma de racimo

sobre un flanco

de esta antigua ciudad de Carcassonne: la

campana.

 

Esa oscura

nitidez

de jade oculto, templo de amenazas en comparsa.

 

                                          

                                                         *

 

 

EL PARAGUAS ROJO

 

 

arriban a este puerto cansados trasatlánticos

y hendidos en la proa desertan ante el vino

y abócanse a los vasos recios hombres

con barbas pusilánimes

 

son viejos marineros que acódanse a la barra

confiados como mástiles

y beben vino a sorbos al son de una guitarra

 

sois bravos marineros murmuran las rameras

buscando ser amadas

oh rojas jarreteras!

y caen rojos guantes ya ebrios sobre el suelo

y glúteos que se abren

agólpanse en un sexo

 

las copas en las mesas conservan sus latidos

de copas postergadas

al son de una guitarra y en fin los marineros

de un barco de otros puertos

exploran nuevas aguas al son de una guitarra

 

sois bravos marineros

la noche ya se acaba!

                                                   

 

 

              

© Patricio Armando Sanchez, Copyrigth-France

 

 

Patricio Armando Sánchez, (Chile, 1959).  Poeta, animador cultural y profesor de español. Master en Literatura Hispanoamericana. Dirige actualmente el taller de poesía Rencontres Poétiques en Francia. Parte de su producción literaria ha sido editada por el Centro Cultural Los Andes de Montpellier bajo el titulo de Breve Antología Personal y otros poemas (2000). Es además autor de Poèmes écrits dans un café, (1991), y de Montpellier, trois minutes d’arrêt (1996).